¿Cómo garantizar que un producto de inversión descrito como “Sostenible” es en realidad “lo que está escrito en la etiqueta”, parafraseando la expresión británica?

Y si el contenido se corresponde con la descripción, ¿cómo se puede evitar la confusión de los inversores que deben hacer frente a la variedad de designaciones aplicada a los productos sostenibles?

Tras afrontar el complicado reto de definir una actividad sostenible (ver nuestro artículo sobre la Taxonomía Europea), la Comisión Europea ha abordado el tema igualmente complicado de los requisitos de etiquetado de los productos de inversión sostenible. El resultado ha sido el “Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles” ("Sustainable Finance Disclosure Regulation" – SFDR).

Como su nombre indica, el Reglamento SFDR hace referencia a la divulgación, en términos tanto de comunicación como de transparencia. Al contrario que en el enfoque adoptado en el reglamento de la Taxonomía Europea, el reglamento SFDR no estipula cuáles son las características que los productos de finanzas sostenibles deben tener. El probable beneficio del Reglamento SFDR es que incluso las meras divulgaciones pueden crear incentivos para que los productos financieros evolucionen en una dirección determinada, si las empresas deben comunicar determinados elementos. Esperamos que el Reglamento SFDR aporte un incentivo a la hora de impulsar las acreditaciones relacionadas con la sostenibilidad.

Vea el vídeo de David Czupryna.

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