30 OCT.

2018

Asset Class , Green Metals , SRI

La Comisión Europea declara persona non grata a las emisiones de CO2

A raíz de los acuerdos de París sobre el cambio climático, la Comisión Europea está adoptando nuevas medidas a fin de consolidar a la Unión Europea como el primer productor y consumidor mundial de vehículos limpios. Las repercusiones de la contaminación del aire en la salud y los efectos desastrosos de los escándalos relacionados con las emisiones, entre otras cosas, han llevado a declararles la guerra a los vehículos contaminantes. 

Aproximadamente el 12 % del total de las emisiones de CO2 en Europa proviene de los coches. El porcentaje de las emisiones de CO2 de un país relacionado con el transporte depende en gran medida de otras fuentes de emisiones. En los países en los que la producción de electricidad genera pocas emisiones de carbono, el sector del transporte es el primer emisor de CO2. En Francia (donde la electricidad se produce principalmente a través de centrales nucleares), el 35 % del total de las emisiones corresponde al sector del transporte. 

Con arreglo a las nuevas normas europeas, la tasa media de emisiones de los nuevos vehículos debería ser de 95 g de CO2/km recorrido en 2020, lo que supone una disminución del 40 % con respecto a 2007. En caso de incumplimiento, se prevén multas importantes: 95 € por cada gramo de CO2 por encima del límite establecido para cada vehículo vendido. 

Para promover la investigación sobre los vehículos con una tasa de emisiones particularmente baja, los encargados de la normativa crearon un sistema de supercréditos que se atribuirán a cada vehículo que tenga un nivel de emisiones inferior a 50 g de CO2/km recorrido. Un vehículo que produzca menos de 50 g de CO2/kmse contará dos veces. Gracias a estos supercréditos, los vehículos que produzcan muy pocas emisiones tendrán un mayor peso en los cálculos de las emisiones media de la flota. 

Esta reglamentación puede representar un coste significativo para algunos fabricantes. El cambio de un nivel de emisiones de 130 g de CO2 /km recorrido a 95 g de CO2 /km podría añadir hasta 600 € al coste de desarrollo de cada vehículo. 

Y para los fabricantes que tienen dudas, desde un punto de vista puramente económico, un estudio de McKinsey demostró que conviene más invertir que pagar multas. En vista de lo anterior, es posible anticipar un movimiento masivo hacia estas tecnologías.