25 OCT.

2018

Asset Class , Green Metals , SRI

El cobre: el aliado inesperado de la transición energética

El cobre, utilizado desde el antiguo Egipto por sus propiedades medicinales, hizo su aparición en la era moderna en el siglo XX con la llegada de la electricidad. Se trata de una historia antigua y moderna a la vez. El metal rojo, debido a su alta conductividad, es el material fundamental para la transmisión eléctrica. Y así es como el cobre se convirtió en el aliado de la revolución verde del transporte.

Un vehículo eléctrico puede tener hasta seis kilómetros de cableado en cobre, según la International Copper Association (ICA). Teniendo en cuenta el aumento previsto de la potencia de las baterías en los próximos años y, por tanto, la cantidad de cobre que se utilizará, la IEA estimó que la diferencia entre la cantidad de cobre utilizado en un vehículo de combustión interna y un vehículo eléctrico podría alcanzar los 300 kg en 2030. Según las estimaciones de algunos analistas, los vehículos eléctricos podrían representar hasta el 6 % de la demanda de cobre en diez años, frente a menos del 1 % en la actualidad.

El desarrollo de infraestructuras para recargar los vehículos eléctricos es una fuente de demanda adicional, sobre todo si se considera que el cobre para la red eléctrica y las recargas puede representar casi una cuarta parte de la demanda relacionada con estos vehículos. Basta con pensar en China —cuya ambición es convertirse en uno de los líderes del sector de los vehículos eléctricos— y en la necesidad de inversión en la red eléctrica para imaginar la futura demanda de cobre.

Sin ser un elemento de innovación tecnológica, el cobre se ha ganado un lugar en la transición energética y la electrificación del transporte gracias a sus cualidades de alta conductividad. Y su papel en la transición energética no debe subestimarse.

Los principales actores de este mercado que sepan responder a la evolución de la demanda serán sin duda los ganadores a medio y largo plazo. BHP, el primer grupo minero a nivel mundial, considera que el «cobre es una materia prima sumamente atractiva». Para esta empresa, que responde a nuestros criterios de ESG y forma parte de nuestras carteras, el metal rojo es uno de los componentes de su futuro crecimiento.