18 OCT.

2018

Asset Class , Green Metals , SRI

El aluminio: del sector aeronáutico al automovilístico

A fin de responder a los desafíos que plantea el cambio climático, el sector del automóvil teniendo que replantearse sus esquemas para inventar un automóvil más ligero que, por ende, consuma menos energía. En esta búsqueda del material ideal, el aluminio —apreciado desde hace mucho tiempo por la industria aeronáutica— podría ser uno de los grandes ganadores de la competición.

En 2014, durante el salón del automóvil en Detroit, Ford presentó su camioneta pick-up F-150, el primer vehículo producido en serie con una carrocería constituida en un 95 % de aluminio. En este contexto, cabe preguntarse: ¿llevarán los beneficios probados del aluminio en el sector del automóvil a reconsiderar este material como una solución concreta para reducir el peso de los vehículos?

Si bien es cierto que el aluminio es significativamente más caro que el acero avanzado de alta resistencia y ultra alta resistencia (advanced and ultra-high strength steel - AHSS/UHSS), si tomamos en cuenta el potencial de reducción de peso, la diferencia se reduce considerablemente. El aluminio se está convirtiendo así en una solución muy interesante, especialmente en comparación con otros materiales como el magnesio y la fibra de carbono, que siguen siendo demasiado caros para ser utilizados a gran escala.

Durante la fase de producción del aluminio, en particular, se consume una gran cantidad de energía: aproximadamente el doble que en la producción de acero; pero la gran ventaja del aluminio es que las emisiones de CO2 provienen de la electricidad utilizada. Por tanto, si se utilizara un 100 % de energía renovable, la gran mayoría de las emisiones de CO2 podría evitarse.

La utilización del aluminio, que se puede reciclar indefinidamente sin perder sus cualidades, a final de cuentas permite ahorrar mucha energía: para su reciclaje se necesita en promedio un 95 % menos de energía que para su producción. En Europa, el 95 % del aluminio de los vehículos destinados al desguace se recicla.

Los materiales que permiten reducir el peso de los vehículos son una de las soluciones utilizadas para lograr la transición energética en el sector del automóvil. El aluminio es uno de los protagonistas de esta revolución, y la demanda no disminuirá con la adopción masiva de vehículos eléctricos; todo lo contrario. Recordemos que el peso de una batería eléctrica puede alcanzar hasta 500 kg.

En este entorno positivo, la selección de actores que cumplen los requisitos de nuestro análisis de ISR y cuya producción de aluminio es uno de los pilares de su desarrollo es sin duda alguna una garantía de rendimiento a largo plazo. Norsk Hydro, que utiliza principalmente la energía hidráulica para producir aluminio, es una de las mejores empresas del sector.