Cuarenta años después de su aparición, el VIH podría erradicarse a medio plazo, por el efecto combinado de las políticas de prevención y los avances científicos. La investigación de un tratamiento curativo avanza a gran velocidad, pero la búsqueda de una vacuna universal aún durará mucho tiempo. Como suele ocurrir, la inversión será el motor del cambio.

 

La alerta se dio el 5 de junio de 1981. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) emitieron una comunicación oficial sobre una forma inusual de neumonía que estaba causando estragos en un barrio gay de San Francisco. El virus de inmunodeficiencia humana fue aislado finalmente dos años después por dos investigadores franceses del Instituto Pasteur: Luc Montagnier y Françoise Barré-Sinoussi. Transmitido por vía sexual, sanguínea o de madre a hijo, provoca una infección viral grave que destruye gradualmente el sistema inmunológico del portador. Más conocido como sida, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida es la fase final de la enfermedad. Marca la aparición de patologías oportunistas letales, como candidiasis, tuberculosis, toxoplasmosis cerebral o sarcoma de Kaposi.

Según ONUSIDA, 37,7 millones de personas vivían con el VIH en 2020. Dos terceras partes de ellos residían en el África subsahariana, que como es lógico concentró la mayoría de las 680 000 muertes registradas el año pasado. El número de víctimas humanas no es menor, pero se ha reducido a la mitad durante la última década. Desde el inicio de la epidemia, 36,3 millones de personas han muerto a causa de alguna enfermedad relacionada con el sida.

 

Un ámbito de inversión prioritario

Como referente en la materia, el organismo de la ONU se ha fijado un objetivo ambicioso: erradicar el VIH de aquí a 2030. Su plan de acción se basa concretamente en una mejora sustancial de la detección y el acceso al tratamiento, incluso en los países occidentales, que registran la mayoría de las nuevas infecciones. Como suele ocurrir, la inversión será uno de los principales motores del cambio. Según los modelos estadísticos realizados, de aquí a 2025 deberán invertirse 29 000 millones de dólares cada año en los países de renta baja y media. Este maná financiero inesperado tiene como objetivo provocar «una disminución vertiginosa» de los fallecimientos y nuevos contagios.

Pero ONUSIDA va con retraso en sus objetivos programáticos, al tener que lidiar también con la pandemia de Covid-19. Los cierres y las restricciones sanitarias habrán provocado retrasos importantes en el diagnóstico y el tratamiento. Por su mayor exposición a formas graves del virus, las personas VIH positivas también tienen un riesgo de fallecer dos veces mayor que la población general. En muchos países, carecen de acceso a las vacunas, principalmente en el continente africano.

 

Un arsenal terapéutico variado

Considerado durante mucho tiempo una infección mortal, el VIH se ha convertido finalmente en una enfermedad crónica. Varias opciones terapéuticas permiten actualmente no solo ralentizar su propagación, sino también prevenir su aparición. Como verdadera revolución, la triple terapia es el tratamiento habitual para las personas que viven con el VIH. Esta combinación de tres moléculas antirretrovirales permite bloquear la reproducción del virus y contener la carga viral de los pacientes, limitando así su contagio. Al ser cada vez más eficaces, generan cada vez menos efectos secundarios. Según ONUSIDA, 27,5 millones de personas tuvieron acceso a ella el año pasado, lo que equivale a casi tres cuartas partes de la población objetivo.

En caso de riesgo de transmisión, un tratamiento posexposición también permite eliminar el contagio, siempre que se inicie en un plazo máximo de 48 horas y se tome de forma diligente durante 28 días. Y al contrario, un tratamiento profiláctico previo a la exposición previene de cualquier infección. Compuesto por dos antirretrovirales, está destinado a poblaciones VIH negativas de alto riesgo, como usuarios de estupefacientes inyectables o miembros de la comunidad LGBT. Tomado antes y después de cualquier contacto, su eficacia clínica se estima en un 99 %.

 

Una investigación farmacéutica productiva

Un avance médico radical podría eliminar pronto una limitación importante: el consumo frecuente de medicamentos. Aprobado recientemente en Estados Unidos y Europa, ya puede prescribirse una doble terapia inyectable de acción prolongada a pacientes estabilizados con terapia oral diaria. Con frecuencia bimestral, debería mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes. Pronto podría autorizarse otra formulación inyectable, en proceso de revisión por la Agencia Europea del Medicamento, en pacientes con una forma multirresistente en fracaso del tratamiento. Con frecuencia semestral, se utilizaría en combinación con uno o más antirretrovirales. La investigación farmacéutica dinámica no se reduce a estas dos innovaciones terapéuticas. Comprimidos de liberación prolongada, autoinyectores, implantes subcutáneos, etc. Actualmente se están desarrollando varias soluciones concretas.

La cura definitiva para el VIH, la búsqueda de una vacuna universal, podría dar un giro más preciso en los próximos años, sobre todo gracias a la tecnología del ARN mensajero. Recientemente se ha puesto en marcha también un ensayo clínico muy esperado. La fase I durará dos años, es decir, hasta abril de 20231.

 

Pistas prometedores

El instituto Scripps Research y la Iniciativa internacional de vacunación contra el sida llevan cierta ventaja. Al final de la primera fase clínica, su candidata a vacuna mostraría un nivel de eficacia del 97 %. Basada en la estimulación de células inmunes específicas, la técnica podría incluso utilizarse contra otros virus. Hay muchos otros trabajos en curso menos avanzados, pero no menos prometedores. Entre otros, se está estudiando actualmente el rastro de una vacuna consistente en anticuerpos modificados genéticamente mediante una tijera molecular2. Probado en ratones, podría prevenir cualquier contagio por VIH. Queda poco, la investigación sobre medicamentos también está avanzando a grandes pasos. Por ejemplo, investigadores de la Universidad de Utah han desarrollado un fármaco inyectable capaz de prevenir y curar a las personas con VIH3. Probado con éxito en primates, pronto se probará en humanos.

VIH/Sida: las cifras clave

  • 37,7 millones de personas viven con el VIH
  • Se han registrado 1,5 millones de nuevos contagios
  • 680 000 personas han muerto a causa de alguna enfermedad relacionada con el sida
  • 27,5 millones de personas tienen acceso a la terapia antirretroviral triple
  • El 16 % de las personas que viven con el VIH no conocen su estado serológico
  • El 66 % de las personas que viven con el VIH tienen una carga viral indetectable

Source : Onusida, cifras a 31 de diciembre de 2020.

 

Se confirma una segunda curación

La noticia causó revuelo entre la comunidad científica internacional. Un paciente británico se considera ahora el segundo caso de remisión funcional de una infección por VIH. Tras un trasplante de células madre realizado a finales de 2017, Adam Castillejo ha logrado interrumpir su tratamiento antirretroviral, sin sufrir recaídas. Confirmado 30 meses después en The Lancet*, esta gran victoria sobre la enfermedad se ha visto empañada sin embargo por la muerte del famoso «paciente de Berlín». Declarado curado por sus médicos hace diez años, tras un doble trasplante de médula ósea que le había permitido volver a ser seronegativo, el estadounidense Timothy Ray Brown falleció finalmente víctima de un cáncer, sin ningún vínculo con su anterior infección por VIH. Murió el 30 de septiembre de 2020 a los 54 años.

*« Evidence for HIV-1 cure after CCR5Δ32/Δ32 allogeneic haemopoietic stem-cell transplantation 30 months post analytical treatment interruption : a case report », The Lancet HIV (marzo 2020).

 


1 « A Phase 1 Study to Evaluate the Safety and Immunogenicity of eOD-GT8 60mer mRNA Vaccine (mRNA-1644) and Core-g28v2 60mer mRNA Vaccine (mRNA-1644v2-Core) », ClinicalTrials.gov (agosto 2021).

2 « Vaccine elicitation of HIV broadly neutralizing antibodies from engineered B cells », Nature Communications (noviembre 2020).

3 « Dual CD4-based CAR T cells with distinct costimulatory domains mitigate HIV pathogenesis in vivo », Nature Medicine (agosto 2020).