12 FEB.

2019

Temas , Renta variable , Oncology

Oncología: una nueva esperanza


La lucha contra el cáncer ha tomado un nuevo giro. Los progresos tecnológicos son exponenciales. Tendrán un impacto significativo en la detección, la atención y el tratamiento más personalizados de las distintas formas de la enfermedad, sobre todo gracias a un mejor uso de los datos sanitarios y la inteligencia artificial.

El desafío epidemiológico
De acuerdo con las proyecciones de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, el cáncer representaba la segunda causa de mortalidad en el mundo en 2018, con 9,6 millones de muertes imputables a las distintas formas de la enfermedad*. El cáncer de pulmón es el más “agresivo” con diferencia (1,7 millones de muertos, el 18% del total de muertes por cáncer). Sin embargo, su prevalencia tiende a reducirse en la mayoría de los países de Norteamérica y Europa, debido, en particular, a los avances científicos, terapéuticos, técnicos y tecnológicos. El número de años de vida ganados progresa de forma inexorable. Esta afirmación está respaldada por una cifra muy simbólica: 43,8 millones de personas siguen con vida cinco años después de haber sido diagnosticadas de cáncer.

Mercado dinámico y rentable
De acuerdo con IQVIA**, consultora internacional especializada en datos sanitarios, el mercado de la oncología será el principal motor de crecimiento farmacéutico mundial de aquí a 2021, con una tasa de crecimiento anual media comprendida entre el 6% y el 9% a lo largo del periodo. Pese a los elevados precios, cabe esperar que las inmunoterapias y las terapias génicas, cuyos mecanismos actúan directamente en el sistema inmunitario y las células, sean segmentos particularmente dinámicos, como lo indican los primeros resultados de terapias de células T con CAR y los ejemplos del Kymriah® y el Yescarta®, comercializados en Estados Unidos desde 2017.

I+D productivo
El mercado de la oncología se verá nutrido de una fructífero I+D. De acuerdo con IQVIA**, había 631 moléculas en fase avanzada de desarrollo clínico en 2016. Entre ellas, 39 moléculas ya estaban registradas o en vías de serlo. Otra tendencia subyacente: 544 laboratorios habían apostado por este campo terapéutico, en el que invirtieron varios miles de millones de dólares. Los distintos desarrollos son muy prometedores. Esta proliferación de innovaciones contribuirá forzosamente a reducir la mortalidad y a prolongar la esperanza de vida, véase a curar de forma definitiva a numerosos pacientes. A largo plazo, el cáncer podría convertirse en una patología crónica. Una evolución aún impensable hace veinte años.

Apoyar proyectos adecuados
En el ámbito del cáncer va a ser crucial apoyar proyectos académicos de investigación, al igual que el apoyo financiero brindado a empresas de biotecnología y a las start-up. Muchas de estas empresas emergentes han sabido distinguirse en los últimos años, hasta el punto que han sido compradas a altos precios por algunos grupos farmacéuticos. Desde este punto de vista, el Nasdaq es una gran plataforma de innovación. También Europa es un territorio dinámico en este sentido. Vemos buena prueba de ello en el éxito de algunas empresas biotecnológicas, como la empresa belga arGEN-X, con una capitalización bursátil de tres mil millones de euros. El reto consistirá en identificar los proyectos más prometedores, entre la gran multitud.

Regulación más dinámica
Autorización para la comercialización, evaluación de moléculas, inscripción para el reembolso, definición de estrategias terapéuticas, fijación de precios de los medicamentos: las autoridades reguladoras están desarrollando mecanismos más dinámicos para acelerar la puesta a disposición de tratamientos innovadores, a nivel nacional y transnacional. Los distintos modos de acción y la múltiple combinación de productos constituyen alternativas suplementarias para las poblaciones, que podrán sacar pleno partido de la revolución oncológica. El cáncer es una importante problemática social. Se ha convertido hoy día en una prioridad de salud pública. Los estados colaboran para absorber el peso financiero de la innovación terapéutica y limitar de ese modo la pérdida de oportunidades para los ciudadanos.

Múltiples estrategias terapéuticas
Los nuevos tratamientos del cáncer, más numerosos, más complejos, más precisos y más certeros, anuncian las perspectivas de una medicina novedosa, más personalizada y eficaz. Los profesionales de la salud van a disponer de un arsenal terapéutico reforzado para mejorar la atención sanitaria, en particular en materia de asistencia y seguimiento de los segmentos de poblaciones tratatadas. Evolucionan los modos de organizarse y será posible conectar a todos los agentes del hospital, de la ciudad y del sector médico-social en el marco de un itinerario de atención sanitaria mejor coordinada. La revolución digital facilitará la posibilidad de compartir datos al servicio de una cooperación interprofesional más eficaz y en interés de los pacientes.

Nuevos actores, nuevas perspectivas
Más allá de los laboratorios, de las empresas biotecnológicas, de las start-up y los equipos públicos de investigación, hay nuevos actores que se implican en la lucha contra el cáncer, comenzando por los cuatro gigantes del llamado imperio GAFA (Google, Amazon, Facebook y Amazon). Los datos sanitarios y la inteligencia artificial abren el campo de las posibilidades. Van a permitir, en particular, mejorar la precocidad y la pertinencia del diagnóstico, así como la “caracterización” del tumor. Van a contribuir, sobre todo, a desarrollar nuevas armas tecnológicas, más eficaces y precisas, para conseguir que el cáncer sea una enfermedad con la que se pueda vivir. Compartimos de lleno este ambicioso objetivo y confiamos en que sea viable. Candriam, fuertemente implicada en procesos de responsabilidad social corporativa, brinda todo su apoyo a esta causa, destinando el 10% de la comisión de gestión obtenidos por el fondo Candriam Equities L Oncology Impact a las principales instituciones europeas dedicadas a la investigación en oncología.

(*) Análisis fundamentado en la base de datos Globocan. El análisis engloba a 185 países y 36 tipos de cáncer.
(**) “Inteligencia 360”, IQVIA, marzo de 2018.