En menos de un mes, Alemania votará para elegir el nuevo Bundestag, el parlamento alemán, que en última instancia nombrará al primer gobierno sin Merkel en 16 años. Las encuestas actuales sugieren que las elecciones supondrán negociaciones para una coalición, más probablemente entre tres partidos. Tras esas negociaciones, un nuevo canciller sucederá a Angela Merkel.

Mientras tanto, Alemania se enfrenta a numerosos retos, tanto nacionales como internacionales: una población cada vez más envejecida, el cambio tecnológico y la digitalización, la emergencia climática, el papel creciente de China, el gasto público y la distribución de riesgos en la zona euro, entre otros. Aunque algunos de ellos han sido exacerbados por la crisis del coronavirus, parece que en la campaña electoral no se considera urgente la solución de estos importantes problemas.

¿Qué dicen las encuestas?

El partido de unión conservadora de centroderecha, compuesto por CDU y CSU, ya no es el probable ganador, ya que ha estado perdiendo impulso durante el verano. Del mismo modo, el partido Verde ha estado perdiendo terreno durante toda la campaña. El partido que ha ganado terreno ha sido el de centroizquierda SPD, que se ha situado por encima de los Verdes y que está reduciendo la distancia con los partidos conservadores. Se espera que, debido a la pandemia del COVID-19, se vaya a producir un drástico incremento en el voto por correo, alcanzando un nivel de entre el 40% y el 50%, en comparación con el 28,6% de las elecciones generales anteriores de 2017, y el 24,3% en 2013. Esto tiene su importancia, ya que el voto por correo ya puede realizarse en toda Alemania desde el 16 de agosto.

Indicadores volátiles de encuestas electorales: los votantes alemanes han ido cambiando de opinión

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Fuentes: Forschungsgruppe Wahlen: Politbarometer, infratest-dimap, Forsa

Son probables varios escenarios de coalición en la noche electoral

El partido que gane las elecciones en Alemania también necesitará una mayoría en el Bundestag, y por lo tanto intentará formar una coalición con otro partido en el parlamento. En nuestra opinión, el escenario más probable no es el de un resultado claro en la noche electoral. Esto significa que el partido ganador tendrá que formar una coalición con más de un partido, lo que hará que las negociaciones sean particularmente difíciles.

Son posibles varios escenarios de coalición después de las elecciones generales: desde un gobierno liderado por los conservadores o por el SPD, con los Verdes y el partido FDP defensor del libre mercado, hasta un gobierno liderado por el SPD con los Verdes y Die Linke, el partido socialista democrático. Esta última coalición representaría el cambio más radical en el status quo, pero no es el escenario más probable, puesto que el actual ministro de finanzas y candidato del SPD a la cancillería, Olaf Scholz, no es un “izquierdista”.

Pese a una campaña decepcionante, la participación del partido Verde en el gobierno por primera vez desde octubre de 2005 sigue siendo una posibilidad clara. Entre las consideraciones políticas, hay que tener en cuenta que es probable que el partido Verde prefiera ser el socio más pequeño en un gobierno liderado por el SPD que en un gobierno liderado por CDU/CSU, mientras que el FDP preferiría lo contrario.

El viento del cambio en Alemania

En una reciente encuesta de Bertelsmann Foundation, una gran mayoría (61,5%) de los encuestados querían un cambio en el gobierno federal. Este punto de vista fue expresado por todos menos por los votantes afiliados a CDU/CSU. Entre las cinco principales áreas en las cuales los votantes esperan un cambio político o un nuevo inicio, figuran prominentemente el medioambiente y la mitigación del cambio climático, seguido de la inmigración, la jubilación y la educación. En el quinto lugar se encuentra la necesidad de un cambio político en la lucha contra el COVID-19, que claramente no es la prioridad principal en Alemania. Cabe destacar que los medios alemanes apenas se han centrado en estas cuestiones; en cambio, han preferido hablar de las tomas de posición políticas de los candidatos de los diversos partidos, antes de las elecciones.

Encuesta: ¿sería bueno que el gobierno federal cambiase en las elecciones generales del 26 de septiembre?

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Fuente: Bertelsmann Stiftung “Wer schafft’s ins Kanzleramt?”

Implicaciones generales

Por definición, la primera elección federal sin la actual canciller supondrá un cambio de liderazgo en Alemania. Sin embargo, como es necesaria una mayoría cualificada de dos tercios para retirar el “límite de deuda” o para hacer permanente el fondo de recuperación de la UE, y no es probable que ninguna coalición gubernamental logre tantos votos, no esperaríamos ningún cambio revolucionario en la política. Esperamos que las respuestas alemanas a las cuestiones más acuciantes sean realmente positivas para los mercados, puesto que es probable que supongan más gasto en infraestructuras y el fomento de la demanda interna en otras áreas. Una política fiscal menos restrictiva, un mayor apoyo para una unión bancaria, y más margen en el próximo debate sobre las normas fiscales en la zona euro, son cuestiones todas ellas que en última instancia también podrían suponer una disminución en la prima de riesgo de ruptura europea.