El futuro gobierno alemán trabajará en un programa centrista. Angela Merkel dirigirá el gobierno provisional hasta finales de año.

El resultado de las elecciones generales en Alemania supone una continuidad de la política económica y financiera moderada en la medida en que la probable coalición de tres partidos probablemente se orientará hacia un programa centrista. Este hecho debería limitar los movimientos relativos del mercado de renta variable y del rendimiento del Bund. Se requerirán varias semanas para conocer la composición del nuevo gobierno, con inclusión del nombre del nuevo canciller. El actual gobierno dirigido por Merkel gestionará las cuestiones necesarias en su calidad de responsable provisional hasta que la nueva coalición asuma sus cargos. Prevemos que esto sucederá antes de finales de año puesto que Alemania ocupará la presidencia del G7 en 2022.

El próximo canciller deberá lograr la mayoría en el Parlamento

Existen dos escenarios probables de coalición: un gobierno dirigido por el SPD (Traffic light’) con el canciller Olaf Scholz, que ha mejorado sus resultados en 5,2 puntos en comparación con las anteriores elecciones de 2017, o un gobierno conservador dirigido por la CDU  (‘Jamaica’) con el canciller Armin Laschet, que ha perdido 8,9 puntos y ha registrado su peor resultado en el periodo posterior a la guerra. Cualquiera de ellos podría dirigir una coalición que incluiría al partido de Los Verdes y al partido liberal FDP. El SPD lideró una coalición "social-liberal" entre 1969 y 1982 (Brandt, Schmidt) y una coalición "social-ecológica" entre 1997 y 2005 (Schröder). En la actualidad, Olaf Scholz parece dispuesto a liderar un gobierno "social-liberal-ecológico" y quiere iniciar pronto las negociaciones de coalición. Una continuación de la actual “gran coalición” entre el partido de centro-derecha CDU y el partido de centro-izquierda SPD resulta matemáticamente posible, pero claramente falta la voluntad política puesto que la CDU no aceptará probablemente un papel subordinado en un gobierno dirigido por Olaf Scholz (SPD).

Los otros socios, Los Verdes y el FDP, se deben poner de acuerdo sobre sus diferencias… y sobre el canciller

En un Parlamento más fragmentado en el que aproximadamente tres cuartas partes no pertenecerían al partido del canciller, el papel de los otros socios está ganando más peso. Esta situación ya se ha conocido en otros países europeos, como Italia y España, pero representa una evolución significativa para Alemania.

Tradicionalmente, las conversaciones para formar un gobierno federal en Alemania concluyen con un contrato de coalición”, que define la agenda política y las responsabilidades políticas para los próximos cuatro años.

Por lo tanto, el próximo canciller debe proponer los compromisos que permitan a todas las partes que forman la coalición apoyar su programa político.

En último término, las diferencias sobre temas políticos clave se producen entre el partido de Los Verdes y el  FDP, puesto que existen desacuerdos importantes en temas clave. Por lo tanto, las negociaciones bilaterales más difíciles en los próximos días se producirán entre los dos próximos socios de gobierno, en la medida en que existen divergencias en materia de vivienda, política laboral, normativas fiscales y política europea. Y, por último, teniendo en cuenta los resultados electorales, el apoyo de los socios de Los Verdes y del FDP servirá para elegir al canciller.

Las próximas negociaciones para lograr una coalición servirán para inclinar el equilibrio político y establecer la agenda

Se debe subrayar que los resultados de las elecciones federales en Alemania han estado en línea con las encuestas más recientes que reflejaban que los resultados iban a ser ajustados. Se ha producido un cierto alivio en el sentido de que el riesgo de la participación de la Izquierda en un gobierno de coalición no se ha materializado.

Entre las consideraciones políticas, se debe tener en cuenta que el partido de Los Verdes ha logrado más influencia y que probablemente preferirá ser socio de un gobierno dirigido por el SPD que en un gobierno dirigido por la CDU/CSU, mientras que el FDP más bien preferirá lo contrario.

Una coalición dirigida por el SPD debería promover, junto con el partido de Los Verdes, un mayor gasto fiscal y una reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE en los próximos años hacia una menor austeridad, mientras que el FDP sería más proclive a unas regulación fiscal más estricta.

Una coalición dirigida por la CDU debería promover, junto con el FDP, una modernización suave de la economía y de la administración, que incluya las necesaria digitalización, mientras que el partido de los Verdes será más proclive a defender la transición climática.

Tradicionalmente, el partido con el mayor número de votos inicia las negociaciones para formar una coalición. En este caso, los socios menores deben resolver en primer lugar sus temas pendientes a partir del 29 de septiembre. Por lo tanto, la siguiente etapa consistirá en iniciar oficialmente las negociaciones para formar una coalición. Durante esta fase (que probablemente empezará a lo largo de octubre), la volatilidad se puede incrementar temporalmente si uno de los socios abandona las negociaciones como ocurrió en 2017. Este hecho quizás conduciría a una nueva gran coalición que nadie desea hoy en día.

La cuestión acerca del posible liderazgo alemán en la Unión Europea no ha sido respondida ayer. Esperamos que el nuevo gobierno ocupe sus cargos antes de finales de año para estar preparado para asumir la presidencia del G7 en 2022, y para trabajar conjuntamente con su vecino más cercano durante la presidencia francesa de la UE en el primer semestre de 2022. La voluntad de apoyar o no un mayor margen de maniobra en el próximo debate sobre las reformas fiscales en la Eurozona solo se decidirá en las próximas semanas, una vez iniciadas oficialmente las negociaciones para formar una coalición entre los tres partidos.