Una nueva ola de Covid-19 ha azotado el mundo en 2021, con unos impactos negativos sobre las cifras a escala global. Los países están haciendo frente a diversos niveles de emergencia, en función del despliegue de sus campañas de vacunación y del desarrollo de las nuevas variantes.

Es cierto que continúan apareciendo nuevas variantes. Estas nuevas variantes -B1.1.7 en Reino Unido, B.1.351 en Sudáfrica, P.1 en Brasil y B1.1.617 en India— generalmente no son más letales, pero sí que son más contagiosas.

Por ejemplo, Brasil e India están pagando actualmente un precio muy alto. Las nuevas variantes han destruido la esperanza de una rápida recuperación para estas poblaciones.

En India, el recrudecimiento del número de nuevos casos en marzo coincidió con la aparición de una nueva variante en el país, denominada "B.1.617". Es mucho más contagiosa, puesto que representaba menos del 5% de los nuevos casos a principios de marzo pero más del 80% de los nuevos casos a principios de abril.

Gráfico 1: Prevalencia de las variantes en India

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Con solo el 1% de la población totalmente vacunada, el pico de casos en la India parece estar más asociado al bajo porcentaje de vacunación que a la capacidad de la nueva cepa para evitar el efecto de la vacuna. En realidad, las dos mutaciones clave de la variante india, L452R y E484Q, están presentes en otras cepas como las variantes británica y sudafricana, en relación con las cuales una serie de vacunas siguen siendo efectivas (Pfizer, Moderna, J&J y Covaxin).

El mismo problema letal se ha producido en Brasil, que representó en marzo el 24% de los fallecimientos relacionados con el Covid a escala mundial. Con solo el 12% de la población brasileña vacunada, principalmente con una vacuna (Sinovac) que ha demostrado no ser efectiva frente a la variante brasileña, Brasil está sufriendo las consecuencias de una vacuna ineficaz combinada con una cepa grave.

En menor medida, los países desarrollados también están experimentando un repunte del número de casos. Japón ha declarado un nuevo estado de alarma hasta el 11 de mayo en Tokio y en otras tres prefecturas, con el fin de controlar los nuevos casos y de proteger los Juegos Olímpicos previstos para finales de julio.

En Estados Unidos y Europa, la pandemia parece estar controlada gracias al despliegue acelerado de las campañas de vacunación y la esperanza -hasta la fecha- de que no aparezcan nuevas variantes más agresivas.

Los casos de Covid-19 en Estados Unidos se han reducido en un 83% con respecto a su pico máximo, pero han aumentado de nuevo en un 49% desde el 21 de marzo. A pesar de la preocupación acerca de una nueva variante descubierta recientemente en Tejas, denominada BV-1 debido a su origen en Brazos Valle, el primer umbral de la inmunidad de rebaño (70%) se podría alcanzar en los próximos meses. Se han administrado más de 200 millones de dosis de vacunas a una población de aproximadamente 330 millones de personas.

En Europa, el ritmo de la vacunación se ha acelerado en las últimas semanas. Casi el 28% de la población de la Zona Euro 4 (Alemania, Francia, Italia y España) ha recibido al menos la primera dosis de la vacuna, lo que ha generado una reducción del 39% de los nuevos casos de Covid-19 con respecto a su pico máximo del año pasado. Aunque en febrero de 2021 se inició una nueva ola, los casos se están empezando a estabilizar e incluso a reducir en Italia y Francia. En los últimos meses, las carencias en el suministro de vacunas han sido el principal problema. Si tenemos en cuenta las mejoras en la distribución, el objetivo de la Comisión Europea de vacunar al 70% de la población adulta a finales de septiembre se podría conseguir más pronto de lo previsto, quizás incluso a finales de julio.

La evolución heterogénea de esta pandemia se ha reflejado en los mercados financieros. Los mercados de Brasil e India se han visto gravemente afectados, con una rentabilidad inferior del mercado de renta variable, a lo largo del año hasta el 23 de abril, del -15% y el -5%, respectivamente, en comparación con el mercado de renta variable mundial. El mercado de renta variable de Japón ha obtenido una rentabilidad inferior al mercado de renta variable mundial del 6% desde la aparición de nuevos casos a principios de marzo de 2021[1].

Los efectos para el mercado financiero han sido incluso más destacados en Estados Unidos. El repunte de nuevas hospitalizaciones, seguido por la caída de los datos de alta frecuencia a principios de abril, fueron algunos de los desencadenantes del cambio en los tipos estadounidenses y de la interrupción de la rotación hacia el estilo de valor por parte del mercado.

Gráfico 2: Evolución de las hospitalizaciones en Estados Unidos con respecto a la evolución de los Bonos del Tesoro Estadounidense a 10 Años

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Gráfico 3: Evolución de los datos de alta frecuencia sobre cenas sentados en Estados Unidos con respecto a los Bonos del Tesoro estadounidense a 10 años

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Gráfico 4: Evolución de las Operaciones de Crecimiento / Valor

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La continuación de la aparición de nuevas mutaciones -que posiblemente hará que las vacunas sean menos eficaces- y su propagación a otros países sigue siendo un reto en todo el mundo. Existe un riesgo de caídas que no podemos ignorar, y el mercado lo tiene muy en cuenta.

Teniendo en cuenta la eficiencia (mayoritariamente de las vacunas ARNm) y el rápido despliegue de las campañas de vacunación (pronto se alcanzará la inmunidad de rebaño) en Estados Unidos y en Europa, la aceleración continuada del crecimiento a lo largo de los próximos meses parece la posibilidad más plausible. Por lo tanto, consideramos que los Bonos del Tesoro estadounidense recuperarán su tendencia hacia unos rendimientos más altos, desencadenando una rotación adicional desde los títulos de crecimiento, calidad y defensivos hacia los títulos de valor y cíclicos, que se encuentran sobrerrepresentados en los mercados europeos.

 


[1] Del 04.03.2021 al 23.04.2021